Más Amor y Menos Miedo


Estamos en febrero, el mes del amor por antonomasia. Pero este año ante la anómala situación que estamos viviendo, toca expandir San Valentín a todos los ámbitos, más allá del plano sentimental, y aplicarlo tanto en nuestras rutinas como en el trabajo. Y no hablo de la relación “amor-odio” que muchos estáis experimentado con el teletrabajo y sus jornadas interminables sin desconexión.


Estamos viviendo una de seas situaciones en la que se rompen paradigmas, un cambio de era que nos está haciendo aprender. Una oportunidad para evolucionar si sabemos cómo manejar la situación trabajando desde el amor y no desde el miedo.


Porque donde ponemos el foco ponemos la energía

Si nos enfocamos en el amor, el cariño y el respeto, atraeremos energías positivas. Sin embargo, si nos centramos en el miedo, atraeremos el pánico a nuestras vidas.

La pandemia ha acelerado las situaciones de estrés y ansiedad que, ante tanta incertidumbre, están azotando nuestras vidas. De ahí la importancia, más que nunca, de crear hábitos saludables y poner AMOR en todo lo que hacemos, tanto en el trabajo como en tus rutinas personales. Te ayudará a rebajar esas inquietudes.



Mantener un estilo de vida basado en el amor nos ayudará a rendir mejor en todos los sentidos. Según la experta en bienestar físico, mental y emocional Yolanda García,

Unos simples hábitos marcarán la diferencia para subir la energía del cuerpo y obtener mejores resultados en todo lo que hagamos

En el ámbito profesional prueba a crear ambientes positivos que ayuden a eliminar las preocupaciones y donde las personas puedan ser su mejor versión. Porque, aunque resulte obvio, conviene recordar que sin las personas no existirían las empresas. Enfocarnos en las fortalezas de las personas, en lugar de reiterar lo negativo o los errores. En definitiva, crear entornos agradables de bienestar (¡incluso en las videoconferencias por zoom!).


Y en el plano personal, se trata de cuidarnos a nosotros mismos con pequeños gestos de cariño que nos hagan sentir mejor. Por ejemplo, algo que aprendí de Yolanda García, especialista en ingeniería emocional, es plantearme todos los días al despertarme: “¿Qué voy a hacer hoy que me haga feliz?”. Pruébalo y me dirás. Te servirá de inspiración y motivación para abordar el día con mayor ilusión esperando a que llegue “el momento” que te hayas planteado.


La importancia de poner cariño en todo lo que hacemos radica en que, si alguien no está bien, no se encontrará en condiciones de dar lo mejor de sí. Se trata de encontrar un equilibrio, colocándonos en una situación de armonía desde el amor.


Hablando de amor, sabemos que las rosas son las flores del amor, pero también son símbolo de pureza. Ya nuestros ancestros las utilizaban para limpiar las energías negativas de los bebés al nacer, mediante baños de pétalos de rosas. ¡Regálate rosas, este mes de febrero y siempre!


En conclusión, esta nueva realidad que estamos viviendo requiere adquirir nuevas acciones y mi propuesta es que procuremos poner más amor en todo lo que hacemos porque, más que nunca, merecemos cuidarnos.


¡Celebremos el amor este mes y siempre queridos lectores!